Modificaciones a la Ley de Defensa del Consumidor

La ley 26.361 ha introducido importantes modificaciones en materia de defensa del consumidor.
Una de las más interesantes es el hecho de poder dar de baja un servicio de la misma manera en la que fue contratado. Es decir, si se lo contrató telefónicamente u online, se lo podrá rescindir también a través de esos medios, quedando la empresa obligada a enviar al consumidor un comprobante fehaciente de la baja dentro de las 72 horas posteriores al pedido.

Esto es un gran avance respecto de la legislación anterior, ya que era común poder contratar un servicio fácilmente en forma telefónica o electrónica desde nuestra casa o el trabajo, pero resultaba terriblemente complicado rescindirlo. Todos hemos pasado por la experiencia de tener que cumplir con una serie de requisitos impuestos por la empresa proveedora que suponían una engorrosa cantidad de trámites, realizar colas interminables para presentar solicitudes de baja y rogar para que cuando por fin nos atendieran contáramos con todo lo necesario, ya que siempre se nos requería algún papel o comprobante más.

Otra innovación es la indemnización al consumidor en sede administrativa como consecuencia del “daño directo” ocasionado por la acción u omisión del proveedor de bienes o prestador de servicios que perjudique sus derechos.
Acreditado el perjuicio, el consumidor tendrá derecho a un resarcimiento económico, lo que vuelve más atractivo al reclamo en sede administrativa.

A su vez, en sede judicial se incorporó la figura del “daño punitivo”. El juez, a instancia del consumidor damnificado, podrá aplicar al proveedor que no cumpla con sus obligaciones, una multa a favor del consumidor calculada según la gravedad del incumplimiento y aplicada independientemente de otras indemnizaciones que puedan corresponder.

Otra de las modificaciones que trae la nueva ley es que ahora las aerolíneas pueden ser denunciadas y deberán responder como cualquier prestador de servicios.